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LA LUZ ELÉCTRICA |
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Hacia la mitad de la década 1920-30, los candiles de carburo y gas que vienen siendo el único medio de alumbrado en las casas del municipio comienzan a ser arrinconados, aunque dispuestos a ser usados en cualquier emergencia, al iniciarse el suministro de energía eléctrica. Los pioneros de Curtis, como ya se ha reflejado, son gente emprendedora y comerciante, y todo lo que representa progreso goza inmediatamente del beneplácito del vecindario. Esta buena disposición es la que encuentra en Curtis José Sánchez Loureiro, que decide instalar un generador de corriente eléctrica en una de las casas de la zona del Empalme, lo que se conoce como los Molinos de Lago que en principio ofrece un servicio comprendido entre las ocho de la tarde y las doce de la noche y que es atendido por Benedicto Vázquez. La nueva fuente de energía, aunque de escasa potencia y con frecuentes fallos, viene a revolucionar poco a poco el sistema de trabajo en los aserraderos de madera ya existentes, al tiempo que mejora la calidad de vida de los vecinos del pueblo. Por estos años, las fuentes tradicionales de ingresos, la estación con sus mercancías y viajeros para Santiago y las ferias, se ven incrementadas con la instalación de aserraderos de madera y la recogida, higienización y envío de miles de litros de leche para La Coruña y otras localidades. Desde hace muchos años la recogida de leche por las aldeas da trabajo a varias personas que inician a primeras horas de la mañana su recorrido con carro tirado por una mula. Hacia media tarde van haciendo su entrada «os leiteiros» en el pueblo, donde existen tres lugares para la recogida dé estos litros de leche, que pasan a unas enormes calderas donde se procede a una primitiva «pasteurización» y posterior distribución en los clásicos bidones que serán trasladados a la estación para su envío a la capital de la provincia.
La primera lechería con carácter industrial es la instalada en los almacenillos por «el Sordo», quien a su vez tiene un despacho en la calle Panaderas de La Coruña. Más tarde, Adelaida Dono, promotora en la construcción del barrio de San José, dispone de lechería en el referido barrio, y Andrés de Ben es, asimismo, otro de los más importantes industriales de este sector. En Curtis se promociona este producto entre los usuarios del tren, que tiene una parada obligada de diez minutos para repostar agua, ofreciendo los encargados de la cantina desde el andén vasos de leche a las personas que se dirigen hacia La Coruña. Estos viajeros al llegar a su destino no dejan de comentar la grata sorpresa con la que se encontraron en la estación curtiense, lo que ve reflejado en las ventas efectuadas por las lecherías que en la ciudad herculina están registradas con un nombre comercial relacionado con Curtis. Este trasiego con la leche, la transformación de la madera en los aserraderos, así como el traslado a la estación de las traviesas y su posterior embarque en los vagones, una a una a hombros de jornaleros, genera en Curtis un pequeño grupo obrero que tendrá gran protagonismo en la vida del pueblo de los próximos años, conjuntamente con un hombre que por estas fechas elige los veranos de Curtis como lugar de descanso, el médico compostelano Manuel Calvelo López. A pesar del avance que supone la energía eléctrica, las malas condiciones higiénicas del núcleo urbano, que de forma clara había expuesto Justino Gómez, siguen sin ser atendidas, y en un nuevo escrito presentado por veintitrés vecinos, con José Ríos Moros al frente, se denuncian diversos casos de fiebres tifoideas en el pueblo. Todo lo más que se hace es una vacuna a la población y el estudio para la construcción de dos abrevaderos. Algo sin embargo se avanza, pues el gobernador civil ordena al ayuntamiento que convoque concurso para la provisión de la plaza de farmacéutico municipal, así como el suministro de medicamentos a las familias pobres con una subvención anual de 500 pesetas. Al concurso se presenta el boticario de Curtis, pero en el municipio elaboran unas condiciones muy estrictas entre las que figura que la farmacia y el domicilio del farmacéutico tienen que estar en Teixeiro, a lo que se niega Justino Gómez y Álvarez de Ron, quien renuncia al cargo. Otros vecinos, que ya habían dado evidentes pruebas de su amor a Curtis, Andrés Naveira Sánchez y Benito Seoane Paredes, hacen donación al municipio de unos terrenos de su propiedad con una extensión de 960 metros cuadrados, para que la corporación edifique en ellos escuelas públicas, lo que tardaría muchos años en llevarse a término. (En estos terrenos se levanta hoy "el centro de salud). En el ayuntamiento, el alcalde Generoso Núñez sigue volcándose en lo que es su gran ilusión desde que ocupa la alcaldía: la construcción de la casa consistorial, así como en otros actos de relieve de cara a las jerarquías superiores: el nombramiento de los reyes Alfonso XIII y Victoria Eugenia como alcaldes honorarios; para hacer efectivo el acuerdo la corporación nombra una comisión integrada por el propio alcalde, el concejal Antonio Pujalte, el secretario Manuel Chouza Salmonte y el presidente de la Unión Patriótica, José Martínez Pardo, que acuden a Madrid al homenaje que se tributa a los soberanos. En enero de 1927, Generoso Núñez tiene que dar entrada en su corporación a un vecino de Curtis, designado directamente concejal por el gobernador civil: Faustino Vázquez López, quien había regresado hacía unos años de Argentina construyendo su casa en Curtis, aunque alejada del casco de población y a la que accede por el camino que actualmente transcurre por el fondo del campo de la feria, terreno que había adquirido a la viuda de Vázquez Núñez, Pilar Pena. En la carretera, Faustino Vázquez es propietario de dos carnicerías: la desaparecida existente en la esquina de las casitas de la estación y otra que aún hoy sigue abierta en la mitad del pueblo. Las obras de construcción de la consistorial tocan a su fin en abril del 27 y llegado el verano de este año, con la permanente ya instalada en las nuevas dependencias, el pleno toma el acuerdo de nombrar hijo predilecto del municipio a José Martínez Pardo, así como adoptivos a José Sánchez Anido y al propio alcalde Generoso Núñez, por los méritos contraídos por estas tres personas. A Martínez Pardo, por los innumerables servicios prestados al vecindario en general durante más de cuarenta años en el ejercicio de su profesión de médico, sobre todo en la epidemia gripal de 1918. Sánchez Anido, que además de una granja experimental hizo donación del terreno donde se construye la casa consistorial y escuelas, y Generoso Núñez, que abordó el problema de la construcción de la referida casa. Al tiempo se acuerda que los retratos de estos tres hombres sean colgados en el salón de sesiones, y en la fachada principal se coloque una placa con la siguiente inscripción: «Casa consistorial. y escuelas construidas en el año 1927 con la cooperación del vecindario, siendo alcalde Generoso Núñez Rega».
Otros acuerdos toma la corporación en esta época, como el nombramiento de Melchor Ramos como agente recaudador, cargo que poco tiempo puede ejercer ya que pronto fallece y se nombran las comisiones del término, figurando por Santa Eulalia José Martínez Pardo y su hermano, cura párroco, Emilio Martínez Pardo; por Fisteus son designados Francisco Sánchez, Alonso Piñeiro Mosquera y Antonio Ozores Hermida y el cura Juan Castromil. Por esta época el alcalde presenta ante el gobernador civil una solicitud en demanda de subasta para las obras de la carretera de Teixeiro a la Castellana, al tiempo que se compra cañería para una fuente que se intenta construir en Bodeus. Por su parte, Faustino Vázquez pelea por la construcción de las escuelas en los terrenos donados por Andrés Naveira y Benito Seoane, y expone que la escuela de niños se halla en locales inadecuados y la de niñas en una casa que dista un kilómetro del centro de población. También este concejal expone a la corporación que se interese la construcción de la carretera denominada «de Vilar a Curtis» cuya explanación llega en este momento a Montesalgueiro, por lo que sería de gran interés se continuase hasta Curtis, pero el alcalde no deja pasar la ocasión ante el resto del pleno para volver a hacer hincapié en la construcción del trozo La Castellana -Teixeiro. Quizás esta lucha en solitario de Faustino Vázquez en defensa de los intereses de Curtis y la resistencia que encuentra en la corporación provoque la presentación de renuncia a su cargo de concejal y teniente de alcalde, con carácter irrevocable. Transcurridos unos meses, varios vecinos de Curtis presentan un escrito en el que solicitan un médico con residencia en la localidad, lo que no es aceptado por el ayuntamiento fundamentándose en que el presupuesto excedería en la partida destinada a personal. |