Hechos, datos y personajes para la historia de un pueblo nuevo

 

Por Andrés Mariño Sanmartín

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PRIMERA FERIA

           En los años que siguen a la inauguración de la estación, el crecimiento del nuevo núcleo urbano es muy rápido. Algunas de las personas que han tenido relación con la construcción del ferrocarril deciden quedarse y plantearse una nueva vida, ante el futuro que le auguran a la nueva localidad. Ignacio Martínez Juncosa, uno de ellos, compra unos terrenos entre los primeros metros de la margen derecha de la carretera saliendo hacia Santiago, y levanta una casa en la que establece una fonda que alcanzaría fama en la comarca. Benigno Terrón Rodríguez se dedica a la compra de traviesas para luego exportarlas por tren al resto de España. Para adquirirlas, recorre las aldeas a lomos de una mula y paga 90 céntimos por cada pieza ya depositada en un solar ubicado en el camino de la Aldea Vella, al otro lado del paso a nivel. Andrés Naveira Vázquez, Alonso Piñeiro y otros, así como los empleados del ferrocarril, fueron los pioneros del pueblo, donde hoy en día sus familias están muy ramificadas.

           Los carruajes para el transporte de mercancías a toda la comarca, y las diligencias que trasladaban a los numerosos usuarios del tren que tenían Santiago como destino, daban una gran vida al nuevo núcleo, al que popularmente comienza a conocerse por Curtis, aunque a nivel municipal es designado como lugar de Bodeus, y, para otros organismos oficiales, en la confección de mapas y estadísticas, lo contemplan como Estación de Curtis o Curtis Estación.

            El servicio para el transporte de viajeros a Santiago, con un viaje diario de ida y vuelta, lo organiza Pedro Sánchez Sánchez, natural de A Illana, cuyo padre, Rosendo Sánchez (popularmente Rosende), había trabajado en la construcción del ferrocarril. Debido a la amistad de Rosende con el primer jefe de la estación de ferrocarril, éste toma cariño a Pedro, a quien imparte clases en diversas materias, por lo que el hijo de Rosende adquiere una relativa cultura para estos tiempos y más tarde le orienta en la organización y explotación del servicio de traslado de pasajeros hacia Santiago por medio de diligencias.

            En lo que respecta a la división administrativa del municipio, este enclave no figura en ninguna de las secciones en las que se divide el término en estos años: una sección abarcaba los lugares cercanos a Santaya, otra comprendía los de Foxado y la tercera los de Fisteus. Cada sección tenía sus representantes en la junta municipal de precios, que se nombraba anualmente.
 

            El progreso que viene desarrollando Curtis se ve coronado en abril de 1894, cuando el concejal Espantoso Sánchez presenta a la corporación una propuesta sobre la utilidad que representaría para el municipio la creación de una feria pública de ganados de todas clases, granos y artículos de primera necesidad, «concretamente donde se halla enclavada la Estación del ferrocarril denominada «Curtis», pues es punto de arranque de diferentes vías de comunicación, registrándose allí un crecido núcleo de población, lo que reportaría un considerable beneficio para todo el término».

 

            La corporación toma en consideración la propuesta y suspende la sesión para que los concejales puedan debatir sobre el tema. Transcurridos quince minutos se toma por unanimidad el acuerdo «de la creación de una feria que se celebrará el día 23 de cada mes, comenzando el de junio próximo ( 1894) en el punto que queda hecho mérito y conocido en el distrito desde antiguo por el lugar de Bodeus».

           

             Ese mismo día se nombra una comisión para hacer llegar el acuerdo a los ayuntamientos limítrofes y crear unos premios para los mejores ejemplares que acudan a la feria que se proyecta. Al tiempo se faculta al alcalde para que gestione con los propietarios de los terrenos que reúnan las mejores condiciones para la celebración de la referida feria terrenos que no serían otros que los que poseía en Curtis el hermano del secretario, Ricardo Vázquez Núñez, médico titular e inspector sanitario del ayuntamiento de Boimorto, y que anteriormente había ejercido como médico titular del municipio de Curtis. En estos solares, Ricardo Vázquez planta árboles, construye una casa, fuente y diversos cubiertos.

             En el mismo año comienzan las críticas que los vecinos de Curtis hacen a los ediles por el estado pantanoso e intransitable en que se encuentra la vereda vecinal que conduce a la feria de A I1lana, solicitando la construcción de un puente en el punto que el camino es cruzado por un riachuelo que baja paralelo a la carretera provincial, es decir por el fondo del campo de la feria, riachuelo que hoy está canalizado pero que en aquellos años formaba una laguna en «As Brañas», donde miles de ranas ofrecían un sonoro recital en las primeras noches de verano.

            La celebración de la única feria mensual hace que el progreso se acreciente, al tiempo que la Guardia Civil se instala por primera vez en Curtis en una de las casas cercanas a la estación, posiblemente en el año 1891, aunque más tarde el cuartel se traslada a Vilasantar, para retornar a Curtis de forma definitiva pasados pocos años. Estos hechos conllevan que sean más las familias que habitan en este punto, y ello impulsa a los vecinos a dirigir solicitudes al ayuntamiento (en el cual había cesado como alcalde Antonio Sánchez García, sustituyéndolo Gregorio Espantoso Sánchez), en demanda de una escuela a la que puedan acudir los numerosos niños del vecindario, basándose en que la más cercana se halla «a cerca de una legua de distancia». Ante las razones expuestas, el ayuntamiento acuerda buscar los locales adecuados donde se puedan impartir las clases, y consigna una partida de doscientas cincuenta pesetas como sueldo anual del maestro que se haga cargo de la escuela.

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