D. Ricardo Vázquez Vázquez

  Don Ricardo Vázquez Vázquez, actual Arcipreste de Sobrado, es además,  desde hace 38 años,  Cura Párroco de Nuestra Sra. de Lourdes en Curtis. El próximo domingo día 19 de junio de 2005 celebra sus Bodas de Oro Sacerdotales. Cincuenta años de actividad pastoral ininterrumpida, que van a ser objeto de merecido homenaje,  para lo cual, están programados una serie de actos,  a los que está invitado a participar todo el pueblo de Curtis.

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    ¿En qué momento y cómo sintió la llamada a ser sacerdote?

No fue un día determinado. Yo vivía cerca de la iglesia parroquial. El Párroco venía mucho a casa, le tenía simpatía, le ayudaba a misa; la maestra era muy buena, mi familia piadosa, algunos de broma me decían que podía ser cura, poco a poco me fue gustando el sacerdocio y así un buen día planteé a mi familia el ir al Seminario y fue fraguando y afianzándose mi vocación.

 

    ¿Qué recuerdos tiene usted de sus años en el Seminario?

Fueron al principio unos años duros. El internado con su rígido reglamento, años de escasez económica. Pero cada curso que pasaba iba mejorando, y puedo afirmar que fueron de los años más felices de mi vida. Los condiscípulos éramos como una familia, el reglamento ya no se nos hacía tan duro; los superiores no eran tan rígidos; los estudios te interesaban más y veías más cerca el final.

 

    ¿Qué recuerda del día de su ordenación?

Lo recuerdo todo como si fuera ayer. La verdad que la noche anterior no dormí nada. Nos hicimos la corona unos a otros, recogimos nuestros pocos enseres. Un poco, bastante, nerviosos, nos despedíamos unos a otros los 20 condiscípulos que nos ordenábamos, renovábamos las promesas de amistad; ya sentíamos dejar el Seminario, que fuera nuestra segunda casa durante los trece años de carrera, y repasaba una y mil veces la ceremonia hasta que llegó la hora de salir para la iglesia de S. Martín Pinario donde el Cardenal Quiroga Palacios nos ordenó. Después nos juntamos un rato los compañeros para despedirnos por última vez, nos unimos a los familiares, nos despedimos de los superiores y cada uno a su casa.

 

    ¿Cómo ve usted el futuro de ordenaciones sacerdotales?

Las veo muy buenas en calidad, pero pocas en cantidad. Están ordenándose sacerdotes con muy buena formación cultural, pastoral y espiritual, propio para nuestros tiempos; pero muy pocos. Confiemos, menos eran los Apóstoles…

 

 

    ¿Le resultó difícil adaptarse a la renovación del Concilio Vaticano II ?

Seguí el desarrollo del Concilio con mucho interés. Asistí a muchos cursillos sobre el Concilio y no me resultó difícil adaptarme. Yo mismo me sorprendía de lo rápido y fácil que me fue asimilar las novedades, comparándome con otros sacerdotes lo difícil que les fue.

    ¿Cómo fueron sus primeros destinos como sacerdote?

Mi primer destino fue a unas parroquias rurales e internadas, hoy del ayuntamiento de Puentes: Eume, Faeira, Rivadeume y Bermuy, al mismo tiempo que Capellán de la Empresa que construía el Eume. Eran dos mil obreros, muy fructífero el poco tiempo que estuve, me apreciaban mucho tanto los obreros como la sencilla gente de la parroquia. Daros cuenta que yo tenía entonces 25 años con todo lo que eso significa en un sacerdote joven, lleno de fe, ilusión y entusiasmo. Recuerdo con cariño anécdotas que nunca he vuelto a vivir.

    ¿Qué es lo que más recuerda de la 1ª vez que vino destinado a Curtis?

Para mi Curtis no era desconocido; de niño venía con mis padres a las ferias; de estudiante a las fiestas; trataba mucho al Cura D. Francisco. Cuando el Arzobispo me llamó para Párroco de Curtis, lo acepté inmediatamente y contento. Me impresionó positivamente la mucha cantidad de gente que asistía a los actos religiosos, principalmente hombres. Me preocupó negativamente el estado del templo parroquial y la necesidad de un Cementerio, que hoy son problemas resueltos.

 

    ¿Qué pensaba de Curtis cuando vino y qué piensa ahora?

Curtis era una parroquia relativamente nueva, sólo 75 años; con familias venidas de otras parroquias; personas de buenas costumbres. Durante los 38 años que llevo de Párroco no he tenido disgustos mayores, gente que sabe escuchar, que el cura trate a todos igual y lo religioso que se trate con seriedad y respeto, sin chabacanerías.

    ¿Cómo vio y cómo ve el pueblo de Curtis espiritualmente?

El pueblo de Curtis es esencialmente religioso, cumplidor, noble y afectuoso. La juventud está un poco alejada de los centros de formación religiosa, pero es una juventud trabajadora, emprendedora, hay que trabajar para vencer la apatía y la falta de ilusión. La gente en general la veo más formada, los mayores siguen practicando.

   Después de 50 años de servicio a la Iglesia ¿cómo debería ser la Iglesia para Vd.?

Deberá ser eso precisamente Iglesia que se dedique al servicio de todos, particularmente de los más necesitados material y espiritualmente. Una Iglesia en que los curas tengan más libertad externa para evangelizar. Una Iglesia en la que los seglares, los laicos tengan más protagonismo. Una iglesia en la que no sólo el Párroco consulte, oiga y ejecute las cosas de acuerdo con sus feligreses, sino también el Obispo esté enterado por los fieles de la vida espiritual y eclesial de los distintos núcleos y movimientos diocesanos. La Iglesia la formamos todos los católicos bautizados, por tanto sus problemas son de todos; menos clericalizada, haciendo caso a ciertos problemas nuevos, que no se refieran al dogma y a la moral, abierta a todo y a todos, como estaban los Apóstoles.
 

BODAS DE ORO SACERDOTALES

D. Ricardo Vázquez Vázquez

Cura Párroco de Nª Sª de Lourdes - Curtis

 

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