CANDELA PÉREZ LATA

Candela Pérez Lata es una curtiense de 21 años de edad,   estudiante de 3º de  Biología en la Universidad de  A Coruña que acaba de regresar de un viaje por la selva amazónica realizado como complemento de sus estudios y del que nos cuenta sus primeras impresiones.

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Cuéntanos Candela.:

¿Como tuviste la oportunidad de viajar a un sitio que nosotros vemos tan exótico y distante?

            Tuve la oportunidad de viajar al Amazonas gracias a un curso que hice el año pasado sobre cetáceos en el estrecho de Gibraltar con el cual entré en contacto con la Sociedad que organizó el viaje este año en colaboración con otras dos Fundaciones internacionales.

 

¿Cuál era el objetivo concreto del viaje?

            El objetivo del viaje era un curso sobre el estudio y el comportamiento de delfines, manatíes, nutrias y otras especies del Amazonas.

 

¿Es precisamente ésta la rama de tus estudios que más te gusta?

            Sí, lo que más me gustaría sería poder llegar a trabajar  una vez que acabe la carrera en la investigación de los cetáceos, en concreto las orcas, aunque es bastante difícil conseguirlo y mucho menos aquí en Galicia.

 

Cuéntanos un poco como fue el viaje. ¿Quienes componías el grupo? ¿Erais todos estudiantes? ¿Cuál fue vuestro punto de partida antes de adentraros en la selva?

            Éramos un grupo de 21 personas de entre 20 y 35 años, desconocidos casi todos ya que cada uno venía de un sitio de España. La mayoría éramos estudiantes de biología, veterinaria, arquitectura… y a parte venían dos chicas de la BBC a tomar imágenes para realizar un documental.

            Nuestro punto de partida fue Madrid allí nos reunimos casi todos y volamos a Colombia, una vez en Bogotá nos fuimos a una pensión donde estaban esperándonos los organizadores y el resto de la gente que no voló con nosotros desde Madrid y ahí tuvimos una noche para empezar a conocernos antes de adentrarnos en la selva. A la mañana siguiente tomamos un avión a Leticia (Colombia) y desde aquí un “barco” o mejor dicho una lancha a la reserva natural Palmarí que es donde nos quedamos durante 7 días antes de comenzar el viaje en barco por el río (que fueron otros 7 días). Y durante este tiempo nos pasaron todo tipo de cosas como quedarnos tirados en el medio de la selva porque el camión en el que íbamos no arrancaba, que nos fallase el motor de la lancha..., pero conseguimos salir de todos los imprevistos que nos surgieron quedando simplemente como anécdotas divertidas.

 

Concretamente ¿Cuál fue la zona donde estuviste?

            Nosotros estuvimos en la zona del río donde se juntan Colombia, Brasil y Perú, no estuvimos donde se rodó el programa de la selva de los famosos eso fue más abajo en Manaos (Brasil), así que sin querer casi puedo decir que este verano estuve en 3 países distintos y es muy extraño ir navegando por el río y saber que una orilla es Colombia y la otra Perú o que una isla que se encuentra en el medio está dividida en dos países o que esa isla un año pertenece a Colombia y el siguiente año a Perú, porque estas islas se mueven constantemente ya que el Amazonas es un río que arrastra grandes cantidades de sedimento, lo que se nota en la coloración del agua.

¿Que fue lo que más te gustó del viaje?

            Esta pregunta es difícil porque en un sitio así hay pocas cosas por no decir ninguna que no sorprendan o que no gusten, pero de todo lo que más me gustó fueron los paisajes, es increíble poder estar en el medio de la selva y mirar a tu alrededor y ver los árboles tan inmensos, también me gustó el poder dormir en un árbol a 40 metros de altura sobre una plataforma de tablas de 4 m2, la vista era increíble y la sensación de subir hasta la plataforma por una cuerda y cada metro que subes vas descubriendo el paisaje que hay a tu alrededor, también el contacto con las gentes de allí, el poder entrar en una maloca cuando un chamán estaba curando a una señora y como nos explicó algunos de los rituales que realizan para la curación y también el probar uno de ellos, el poder dormir una noche en la selva en un campamento y oír todos los ruidos de los animales, el río y los árboles en la noche e incluso la lluvia es increíble como la oyes acercarse y en dos minutos la tienes encima, y es muy sorprendente como en un sitio así le pierdes el miedo a todo a los insectos y a todo tipo de animales, me acuerdo de las noches que salíamos a caimanear y era alucinante de cómo ninguno de los que íbamos nos dábamos cuenta del riesgo que corríamos lo único que queríamos era que capturaran un caimán para poder verlo de cerca y tocarlo, era increíble porque íbamos en la lancha por el río y hacíamos turnos para ir en la parte delantera pero tan pronto decían “hay un caimán” íbamos todos y como os podéis imaginar la estabilidad del barco no era muy buena y parecía que íbamos a volcar pero por suerte nunca nos caímos al agua en una situación así, también me encantó el poder nadar con los delfines es algo que hay que vivirlo porque la sensación de estar en el agua y saber que los tienes allí tan cerca y que de repente oigas a uno respirar justo detrás se te ponen los pelos de punta y podría decir un sinfín de cosas porque cada minuto allí es una aventura siempre descubres algo o ves algo que para nosotros es nuevo porque la vida es muy distinta. Pero creo que tendría que decir que lo que más me gustó fue poder ir porque eso implica todo el viaje y mentiría si dijese que algo no me gustó.

¿Y que fue lo que más te sorprendió?

            Igual que en la pregunta anterior es todo sorprendente, pero lo que más me llamó la atención fue la gente de las comunidades. Me acuerdo de un día que fuimos a una comunidad y cogimos a todos los niños y nos los llevamos a dar un paseo en el barco en el que viajábamos y era increíble como a pesar de vivir al lado del río en su vida se habían montado en un barco grande y estaban todos encantados y verles la cara de asombro y de felicidad solo con el paseo y unas galletas fue una experiencia muy enriquecedora, además me pasó una anécdota ese día que creo que no la olvidaré nunca. Con los niños subieron algunos adultos y nos vendían artesanías y una madre, casi al final del trayecto, tenía unos collares y yo me acerqué a ella para comprarle y me dijo si por favor se los podía comprar todos, eran 3 collares, que me los dejaba a 2000 pesos cada uno, cuando en realidad eran a 3000, porque su hijo empezaba el colegio al día siguiente y necesitaba el dinero para comprarle un lápiz, yo le di los 6000 pesos (que son 2 euros, aún no) y la señora me regaló un collar aparte, y yo le di un bolígrafo y unas pinturas y fue impresionante la alegría de aquel niño y de su madre con tan poca cosa para nosotros pero que para ellos significa mucho por lo que le recomiendo a todo el mundo que alguna vez haga un viaje así se lleve gomas del pelo, pinturas, libretas y cosas así que realmente a nosotros nos supone muy poco y que para ellos es el mejor regalo.

Me imagino que habréis tenido que prescindir muchas comodidades de las que todos disfrutamos en la vida ordinaria. ¿De que cosa te costó más prescindir?

            Pues lo único el agua caliente pero tampoco la echabas de menos porque como hacía calor se aguantaba bien, y además a veces nos duchábamos en el río aprovechando el baño que nos dábamos por la tarde. La verdad es que no se echa nada de menos porque ni la luz ni la televisión en un sitio así son necesarias tienes muchas cosas que hacer y que ver para que te des cuenta de que estás prescindiendo de muchas cosas habituales, a parte comíamos muy bien, dormíamos de maravilla tanto en las camas como en las hamacas, y es hoy el día que echo de menos el dormir en la hamaca, es muy cómoda. Bueno lo más incómodo los mosquitos porque no te enteras de cuando te están picando y da igual que duermas con mosquitera que pican igual, bueno mosquitos y otros…

            Pero yo creo que en un sitio así no te da tiempo a echar nada de menos es más echas de menos la selva una vez que vuelves a estar en tu casa. La tranquilidad y la paz con la que vives, sin estar pendiente del teléfono, los ruidos, todo es adictivo yo si en un futuro puedo, me encantaría volver a disfrutar de otro viaje al Amazonas.

¿Tuvisteis tiempo de hacer turismo? ¿El Amazonas es un sitio tan idílico como lo pintan en todas las películas?

            Turismo depende de cómo lo mires lo que es turismo por la selva sí, ya que durante 7 días lo único que hacíamos eran caminatas visitábamos comunidades, hacíamos paseos en barco para bañarnos en lagunas y ver animales como caimanes y aves, y cuando podíamos parábamos en las distintas ciudades para verlas y  para comprar artesanías. Turismo en Bogotá tuvimos poco tiempo; solo pudimos pasear una noche por el barrio de la Candelaria y subir a Monserrate desde donde se ve toda la ciudad, pero por lo que pude ver de esta ciudad no me parece tan peligrosa como la pintan, lo que si noté es que hay mucha diferencia de clase social, pero por lo demás es una ciudad preciosa y es un mundo completamente diferente a este; tienen otro ritmo de vida.

¿Sigue siendo un sitio salvaje?¿Es un buen sitio para vivir?

            Si es un sitio salvaje aunque no en el ámbito de supervivencia, las gentes hoy en día ya no utilizan las técnicas antiguas de caza y pesca aunque se intenta que estas no se pierdan y que los mayores sigan transmitiéndolo de generación en generación.

            Para vivir durante un tiempo sí, pero toda la vida no sino estás acostumbrado a ese tipo de vida y conoces lo que hay fuera, pero para pasar una buena temporada o ir de vez en cuando es el mejor sitio para desconectar y aprender a valorar muchas cosas.

 

¿Realmente es la reserva verde del planeta? ¿Es el pulmón de la tierra?

            Por lo que yo vi  y pude valorar considero que si lo es dada la extensión, frondosidad y variedad de especies existentes.

 

¿Una bióloga tiene que ser necesariamente ecologista?

            No es un requisito fundamental pero si que es conveniente y no solo para una bióloga si no que todo el mundo debería de ser un poco ecologista porque a nadie le gusta tener su casa hecha una pocilga por lo que tampoco es agradable que el mundo en el que vives se convierta en una y si no nos preocupamos nosotros por mantenerlo en buen estado no creo que se preocupe nadie, así que sí creo que no solo un biólogo todo el mundo debe de tener un mínimo de conciencia con estos temas.

¿Consideras que este lugar del mundo está lo suficientemente protegido?

            Pienso que no, creo que es la reserva natural más grande del mundo y que por ello debería de estar mucho más protegida. Pienso, aunque no estoy muy puesta en este tema, que están intentando talar ciertas zonas y sería una pena que eso se llevara a cabo, porque no creo que existan muchos más lugares en el mundo en los que tengamos tanta diversidad de vegetación y de animales, y el talar una pequeña porción implica no solo acabar con la vegetación de la zona sino acabar con el hábitat de inmensidad de animales, insectos…,  y esto sería una gran pérdida porque el repoblar una zona así no creo yo que sea muy fácil a parte de que además de haber una gran variedad hay especies antiquísimas que deberían tratar por todos los medios que no se extinguiesen porque la sensación de estar ante un helecho prehistórico (10m de altura mas o menos y tallo leñoso) es impresionante.

 

¿Consideras que para cualquier estudiante es importante viajar?

            Yo considero que viajar es importante para cualquier estudiante y para cualquier persona ya que es una de las formas más entretenidas y fáciles de aprender, y también de conocer gente nueva que tenga tus mismos gustos o que te ofrezca otros puntos de vista, y yo creo que es mejor ver que qué te cuenten.

 

¿Crees que los conocimientos adquiridos en este viaje serán interesantes en tu futura vida profesional?

            Espero que sí porque eso querrá decir que conseguí el tipo de trabajo que yo quiero. En este viaje además de disfrutar de la selva realizamos un pequeño trabajo de investigación sobre la densidad de delfines en un tramo del río, que creo que va a salir publicado porque es parte del trabajo que están realizando los organizadores del curso. Y Gracias a esto a parte de las clases llevamos la teoría a la práctica y pudimos conocer como se lleva a cabo un seguimiento y conteo de delfines en río.

 

¿A dónde te gustaría viajar ahora?

            El año que viene tengo previsto ir al Orinoco con la misma organización, y también me gustaría ir en Diciembre a la Patagonia pero lo veo un poco más crudo así que para compensar iré a mediados de año a Cádiz a ver orcas que pasan por el estrecho de Gibraltar y se acercan a 2 metros de la orilla de la playa y te puedes bañar con ellas y aunque es aquí en España el meterte en el agua con una orca al lado tiene que ser toda una experiencia inolvidable.

 

Por último Candela…, ¿en alguno de tus paseos nocturnos por la selva amazónica te acordaste de Curtis?

             Siempre te acuerdas aunque sea un poco, pero la verdad es que este es uno de los pocos viajes en los que puedo decir que el tiempo se me pasó sin darme cuenta y me hubiese gustado quedar unos días más para poder poner en práctica todos los conocimientos adquiridos durante del curso.

 

….por cierto en el Amazonas funciona Internet?

Aunque parezca increíble Internet no porque no tienen ordenadores en las “ciudades” pero teléfonos y cabinas si hay así que aunque estés en la selva puedes llamar a casa, siempre que te acerques a una ciudad, aunque no os penséis que cada dos árboles hay una cabina, que no es así.

Ya nos damos cuenta.

Gracias Candela por contarnos tus experiencias en este viaje tan emocionante y ya sabes que quedas contratada para futuras colaboraciones.

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