Cuéntanos Candela.:
¿Como tuviste la oportunidad de viajar a un
sitio que nosotros vemos tan exótico y distante?
Tuve la oportunidad de viajar al
Amazonas gracias a un curso que hice el año pasado sobre cetáceos en el
estrecho de Gibraltar con el cual entré en contacto con la Sociedad que
organizó el viaje este año en colaboración con otras dos Fundaciones
internacionales.

¿Cuál era el objetivo concreto del viaje?
El objetivo del viaje era un curso
sobre el estudio y el comportamiento de delfines, manatíes, nutrias y
otras especies del Amazonas.
¿Es precisamente ésta la rama de tus
estudios que más te gusta?
Sí, lo que más me gustaría sería
poder llegar a trabajar una vez que acabe la carrera en la
investigación de los cetáceos, en concreto las orcas, aunque es
bastante difícil conseguirlo y mucho menos aquí en Galicia.
Cuéntanos un poco como fue el viaje.
¿Quienes componías el grupo? ¿Erais todos estudiantes? ¿Cuál fue
vuestro punto de partida antes de adentraros en la selva?
Éramos un grupo de 21 personas de
entre 20 y 35 años, desconocidos casi todos ya que cada uno venía
de un sitio de España. La mayoría éramos estudiantes de biología,
veterinaria, arquitectura… y a parte venían dos chicas de la BBC a
tomar imágenes para realizar un documental.
Nuestro punto de partida fue
Madrid allí nos reunimos casi todos y volamos a Colombia, una vez
en Bogotá nos fuimos a una pensión donde estaban esperándonos los
organizadores y el resto de la gente que no voló con nosotros
desde Madrid y ahí tuvimos una noche para empezar a conocernos
antes de adentrarnos en la selva. A la mañana siguiente tomamos un
avión a Leticia (Colombia) y desde aquí un “barco” o mejor dicho
una lancha a la reserva natural Palmarí
que es donde nos quedamos durante 7 días antes de comenzar el
viaje en barco por el río (que fueron otros 7 días). Y durante
este tiempo nos pasaron todo tipo de cosas como quedarnos tirados
en el medio de la selva porque el camión en el que íbamos no
arrancaba, que nos fallase el motor de la lancha..., pero
conseguimos salir de todos los imprevistos que nos surgieron
quedando simplemente como anécdotas divertidas.

Concretamente ¿Cuál fue la zona donde
estuviste?
Nosotros estuvimos en la zona
del río donde se juntan Colombia, Brasil y Perú, no estuvimos
donde se rodó el programa de la selva de los famosos eso fue más
abajo en Manaos (Brasil), así que sin querer casi puedo decir
que este verano estuve en 3 países distintos y es muy extraño ir
navegando por el río y saber que una orilla es Colombia y la
otra Perú o que una isla que se encuentra en el medio está
dividida en dos países o que esa isla un año pertenece a
Colombia y el siguiente año a Perú, porque estas islas se mueven
constantemente ya que el Amazonas es un río que arrastra grandes
cantidades de sedimento, lo que se nota en la coloración del
agua.

¿Que fue lo que más te gustó del
viaje?
Esta pregunta es difícil
porque en un sitio así hay pocas cosas por no decir ninguna
que no sorprendan o que no gusten, pero de todo lo que más me
gustó fueron los paisajes, es increíble poder estar en el
medio de la selva y mirar a tu alrededor y ver los árboles tan
inmensos, también me gustó el poder dormir en un árbol a 40
metros de altura sobre una plataforma de tablas de 4 m2,
la vista era increíble y la sensación de subir hasta la
plataforma por una cuerda y cada metro que subes vas
descubriendo el paisaje que hay a tu alrededor, también el
contacto con las gentes de allí, el poder entrar en una maloca
cuando un chamán estaba curando a una señora y como nos
explicó algunos de los rituales que realizan para la curación
y también el probar uno de ellos, el poder dormir una noche en
la selva en un campamento y oír todos los ruidos de los
animales, el río y los árboles en la noche e incluso la lluvia
es increíble como la oyes acercarse y en dos minutos la tienes
encima, y es muy sorprendente como en un sitio así le pierdes
el miedo a todo a los insectos y a todo tipo de animales, me
acuerdo de las noches que salíamos a caimanear y era
alucinante de cómo ninguno de los que íbamos nos dábamos
cuenta del riesgo que corríamos lo único que queríamos era que
capturaran un caimán para poder verlo de cerca y tocarlo, era
increíble porque íbamos en la lancha por el río y hacíamos
turnos para ir en la parte delantera pero tan pronto decían
“hay un caimán” íbamos todos y como os podéis imaginar la
estabilidad del barco no era muy buena y parecía que íbamos a
volcar pero por suerte nunca nos caímos al agua en una
situación así, también me encantó el poder nadar con los
delfines es algo que hay que vivirlo porque la sensación de
estar en el agua y saber que los tienes allí tan cerca y que
de repente oigas a uno respirar justo detrás se te ponen los
pelos de punta y podría decir un sinfín de cosas porque cada
minuto allí es una aventura siempre descubres algo o ves algo
que para nosotros es nuevo porque la vida es muy distinta.
Pero creo que tendría que decir que lo que más me gustó fue
poder ir porque eso implica todo el viaje y mentiría si dijese
que algo no me gustó.

¿Y que fue lo que más te
sorprendió?
Igual que en la pregunta
anterior es todo sorprendente, pero lo que más me llamó la
atención fue la gente de las comunidades. Me acuerdo de un
día que fuimos a una comunidad y cogimos a todos los niños y
nos los llevamos a dar un paseo en el barco en el que
viajábamos y era increíble como a pesar de vivir al lado del
río en su vida se habían montado en un barco grande y
estaban todos encantados y verles la cara de asombro y de
felicidad solo con el paseo y unas galletas fue una
experiencia muy enriquecedora, además me pasó una anécdota
ese día que creo que no la olvidaré nunca. Con los niños
subieron algunos adultos y nos vendían artesanías y una
madre, casi al final del trayecto, tenía unos collares y yo
me acerqué a ella para comprarle y me dijo si por favor se
los podía comprar todos, eran 3 collares, que me los dejaba
a 2000 pesos cada uno, cuando en realidad eran a 3000,
porque su hijo empezaba el colegio al día siguiente y
necesitaba el dinero para comprarle un lápiz, yo le di los
6000 pesos (que son 2 euros, aún no) y la señora me regaló
un collar aparte, y yo le di un bolígrafo y unas pinturas y
fue impresionante la alegría de aquel niño y de su madre con
tan poca cosa para nosotros pero que para ellos significa
mucho por lo que le recomiendo a todo el mundo que alguna
vez haga un viaje así se lleve gomas del pelo, pinturas,
libretas y cosas así que realmente a nosotros nos supone muy
poco y que para ellos es el mejor regalo.

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Me imagino que habréis tenido que
prescindir muchas comodidades de las que todos
disfrutamos en la vida ordinaria. ¿De que cosa te costó más
prescindir?
Pues lo único el agua caliente pero
tampoco la echabas de menos porque como hacía calor se aguantaba bien,
y además a veces nos duchábamos en el río aprovechando el baño que nos
dábamos por la tarde. La verdad es que no se echa nada de menos porque
ni la luz ni la televisión en un sitio así son necesarias tienes
muchas cosas que hacer y que ver para que te des cuenta de que estás
prescindiendo de muchas cosas habituales, a parte comíamos muy bien,
dormíamos de maravilla tanto en las camas como en las hamacas, y es
hoy el día que echo de menos el dormir en la hamaca, es muy cómoda.
Bueno lo más incómodo los mosquitos porque no te enteras de cuando te
están picando y da igual que duermas con mosquitera que pican igual,
bueno mosquitos y otros…
Pero yo creo que en un sitio así no
te da tiempo a echar nada de menos es más echas de menos la selva una
vez que vuelves a estar en tu casa. La tranquilidad y la paz con la
que vives, sin estar pendiente del teléfono, los ruidos, todo es
adictivo yo si en un futuro puedo, me encantaría volver a disfrutar de
otro viaje al Amazonas.

¿Tuvisteis tiempo de hacer turismo? ¿El
Amazonas es un sitio tan idílico como lo pintan en todas las
películas?
Turismo depende de cómo lo mires lo
que es turismo por la selva sí, ya que durante 7 días lo único que
hacíamos eran caminatas visitábamos comunidades, hacíamos paseos en
barco para bañarnos en lagunas y ver animales como caimanes y aves, y
cuando podíamos parábamos en las distintas ciudades para verlas y
para comprar artesanías. Turismo en Bogotá tuvimos poco tiempo; solo
pudimos pasear una noche por el barrio de la Candelaria y subir a
Monserrate desde donde se ve toda la
ciudad, pero por lo que pude ver de esta ciudad no me parece tan
peligrosa como la pintan, lo que si noté es que hay mucha diferencia
de clase social, pero por lo demás es una ciudad preciosa y es un
mundo completamente diferente a este; tienen otro ritmo de vida.

¿Sigue siendo un sitio salvaje?¿Es
un buen sitio para vivir?
Si es un sitio salvaje aunque no en
el ámbito de supervivencia, las gentes hoy en día ya no utilizan las
técnicas antiguas de caza y pesca aunque se intenta que estas no se
pierdan y que los mayores sigan transmitiéndolo de generación en
generación.
Para vivir durante un tiempo sí,
pero toda la vida no sino estás acostumbrado a ese tipo de vida y
conoces lo que hay fuera, pero para pasar una buena temporada o ir
de vez en cuando es el mejor sitio para desconectar y aprender a
valorar muchas cosas.
¿Realmente es la reserva verde del
planeta? ¿Es el pulmón de la tierra?
Por lo que yo
vi y pude valorar considero que si lo
es dada la extensión, frondosidad y variedad de especies
existentes.
¿Una bióloga tiene que ser
necesariamente ecologista?
No es un requisito fundamental
pero si que es conveniente y no solo para una bióloga si no que
todo el mundo debería de ser un poco ecologista porque a nadie
le gusta tener su casa hecha una pocilga por lo que tampoco es
agradable que el mundo en el que vives se convierta en una y si
no nos preocupamos nosotros por mantenerlo en buen estado no
creo que se preocupe nadie, así que sí creo que no solo un
biólogo todo el mundo debe de tener un mínimo de conciencia con
estos temas.

¿Consideras que este lugar del
mundo está lo suficientemente protegido?
Pienso que no, creo que
es la reserva natural más grande
del mundo y que por ello debería de estar mucho más protegida.
Pienso, aunque no estoy muy puesta en este tema, que están
intentando talar ciertas zonas y sería una pena que eso se
llevara a cabo, porque no creo que existan muchos más lugares
en el mundo en los que tengamos tanta diversidad de vegetación
y de animales, y el talar una pequeña porción implica no solo
acabar con la vegetación de la zona sino acabar con el hábitat
de inmensidad de animales, insectos…, y esto sería una gran
pérdida porque el repoblar una zona así no creo yo que sea muy
fácil a parte de que además de haber una gran variedad hay
especies antiquísimas que deberían tratar por todos los medios
que no se extinguiesen porque la sensación de estar ante un
helecho prehistórico (10m de altura mas o menos y tallo
leñoso) es impresionante.
¿Consideras que para cualquier
estudiante es importante viajar?
Yo considero que viajar es
importante para cualquier estudiante y para cualquier
persona ya que es una de las formas más entretenidas y
fáciles de aprender, y también de conocer gente nueva que
tenga tus mismos gustos o que te ofrezca otros puntos de
vista, y yo creo que es mejor ver que qué te cuenten.
¿Crees que los conocimientos
adquiridos en este viaje serán interesantes en tu futura
vida profesional?
Espero que sí porque eso
querrá decir que conseguí el tipo de trabajo que yo
quiero. En este viaje además de disfrutar de la selva
realizamos un pequeño trabajo de investigación sobre la
densidad de delfines en un tramo del río, que creo que va
a salir publicado porque es parte del trabajo que están
realizando los organizadores del curso. Y Gracias a esto a
parte de las clases llevamos la teoría a la práctica y
pudimos conocer como se lleva a cabo un seguimiento y
conteo de delfines en río.
¿A dónde te gustaría viajar
ahora?
El año que viene tengo
previsto ir al Orinoco con la misma organización, y también
me gustaría ir en Diciembre a la
Patagonia pero lo veo un poco más crudo así que para
compensar iré a mediados de año a Cádiz a ver orcas que
pasan por el estrecho de Gibraltar y se acercan a 2 metros
de la orilla de la playa y te puedes bañar con ellas y
aunque es aquí en España el meterte en el agua con una orca
al lado tiene que ser toda una
experiencia inolvidable.
Por último Candela…,
¿en alguno de tus paseos nocturnos por la selva
amazónica te acordaste de Curtis?
Siempre te acuerdas
aunque sea un poco, pero la verdad es que este es uno de
los pocos viajes en los que puedo decir que el tiempo se
me pasó sin darme cuenta y me hubiese gustado quedar unos
días más para poder poner en práctica todos los
conocimientos adquiridos durante del curso.
….por cierto en el Amazonas
funciona Internet?
Aunque
parezca increíble Internet no porque no tienen
ordenadores en las “ciudades” pero teléfonos y cabinas
si hay así que aunque estés en la selva puedes llamar a
casa, siempre que te acerques a una ciudad, aunque no os
penséis que cada dos árboles hay una cabina, que no es
así.
Ya nos damos cuenta.
Gracias Candela por contarnos tus experiencias en este
viaje tan emocionante y ya sabes que quedas contratada
para futuras colaboraciones.
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