D. Francisco Correa

Párroco muy apreciado en Curtis

  Ramón Rodríguez fue más conocido en Curtis por O Campaneiro, nombre que le venía dado por ser el encargado de hacer sonar la campana de la iglesia para anunciar los oficios religiosos o bien el fallecimiento de algún vecino. Su vivienda estaba situada al lado de la casa rectoral, en una de las casitas de planta baja que fueron demolidas. Para situarnos, diremos que en este solar la familia Naveira construyó dos casas, una de las cuales dedica hoy su bajo a droguería.

   Era muy conocido O Campaneiro por su dificultad para hablar, pues una grave enfermedad de laringe le obligaba a valerse se una boquilla de plata adosada a una goma, que,  a su vez, estaba conectada a la tráquea. Casado en sus años mozos, había enviudado y a los sesenta y muchos años decidió contraer nuevas nupcias con una mujer de su misma edad, intención que comunicó a su vecino, párroco y amigo don Francisco Correa Fandiño.

     Dispuso el cura lo necesario para la ceremonia, conviniendo ambos que el padrino fuese el señor Manuel Gestal y se estableció la hora de la ceremonia  para las tres de la madrugada  con el fin de evitar que los jóvenes del pueblo hiciesen sonar a la salida de los novios del templo parroquial toda clase de cacharros y "calderetas", como era costumbre en los desposorios con viudos por protagonistas.

     Ya los novios ante el altar, el párroco procedió con el latín habitual de los oficios religiosos  en aquellos años, hasta el punto en el que desea a los contrayentes larga vida y el disfrute de sus descendientes.

      Llegado el momento, don Francisco hizo una pausa, miro las caras de los novios, fiel reflejo de los trabajos pasados  y los muchos años vividos, y al tiempo que un gesto de incredulidad se dibujó en su rostro, cerró por un momento el libro de ceremonias y expresó de viva voz su pensamiento:

        -...hasta la tercera y cuarta generación...¡LO CUAL DUDO!

       Dicho lo cual, abrió nuevamente el libro y siguió con su latín hasta dejar bien casados a O Campaneiro y su nueva esposa.

 

Andrés Mariño Sanmartín.

Curtis, Virando no tempo

 

ATRÁS