LA CERRADURA
Tal vez la puerta esté cerrada, esa puerta, la pequeñita para tanto espacio.
Muchas personas la han intentado abrir.
Algunas muy despacio, susurrándole.
Otras, mediante trampas. Así la puerta no se abría, era peor, cada vez ganaba más cerraduras, y hacían falta más llaves para abrirla.
Hay gente que abre esta puerta y la deja abierta. Eso duele mucho.
Hay gente que quiere abrir puertas grandes y bonitas, pero no se atreve, por que tiene una llave vieja y oxidada. Esas llaves que no te sientes capaz de enseñar a nadie, esas que sólo guardas para ti. Pero estas llaves son las mejores. Son las llaves maestras. Las que todo lo abren. Son las llaves que todos quisiéramos ser.
Muy poca gente tiene llaves así. Y quien las tiene casi nunca lo sabe. Quizá por eso sean las mejores.
La puerta sigue cerrada, pero ahora encontraste la llave que la abre. La llave que creían poseer otras pero que no era.
Ahora si tienes aquella llave que me sacaste del bolsillo mientras viajábamos en el camino sin destino.
Tienes la llave vieja y oxidada que abre la puerta pequeñita para tanto espacio.
Esa es la llave, y esto mi corazón.
AMORITO